Ushuaia


Es evidente que el estar entierra no me fluyen las palabras ni las ganas de escribir… así que aclaro al lector que esto está escrito unos días después.

La parte final del Beagle estuvo bien, a la altura de puerto Williams recibimos señal de celular, y pudimos hacer un vivo con todos los amigos y familia para contarle como había estado el devenir de la pierna desde San Julián. Sobre las ultimas 5 millas anteriores a nuestro destino, se levanto un viento del oeste de 25 nudos y ráfagas de mas de 30, que, sumado a la corriente, hizo que se demorara nuestro atraque.

La maniobra en el muelle del Afasyn (asociación fueguina de actividades subacuáticas y náuticas) se realizo acorde a lo planeado, a pesar de que el viento arrecio en el momento final.

En el muelle esperándonos, vimos muchas caras amigas, que desde antes de zarpar de Buenos Aires ya nos estaban ayudándonos.  Micky Porco Fisher que nos ayudó con los tramites de Malvinas, fue el primero en hacer firme unos de nuestros cabos a la bita. Además, estaba “Fiki” también conocido como el tano Derrito, miembro de ADAN (Asociación deportiva argentina de navegantes) y que además de ayudar con los cabos, estuvo a nuestra disposición para lo que necesitáramos en Ushuaia. Con el teléfono en mano estaba mi amiga de la infancia Mariana Ballerini junto a su marido y amigo, el Contralmirante Dallenogare, Comandante del Área Naval Austral. Mariana se encargo de filmar nuestro arribo y transmitirle esos videos a mi madre para que se quedara tranquila. Muchas gracias. También estaba Roxana Comodoro del Afasyn

Los días de Ushuaia fueron muy sociables. Conocimos a Leandro Sparrow, amigo de Nicolas Vitale, que Después de la ducha caliente reglamentaria, nos llevó a la Estancia a pegarnos un atracón de cordero patagónico. Al día siguiente junto a su auto y otro que alquilamos nos llevo a conocer el Parque Nacional. Las casualidades y sincronicidades del universo hicieron que el auto que “Sparrow” nos recomendara fuera de la concesionaria Viaña, y que Tomas, hijo de Mariano (Promoción 31 del LNMAB), fuera quien nos lo diera. Mariano Viaña estaba en 5to. Año cuando nosotros ingresamos en Rio Santiago. Era Sub encargado de 1º año 2º división. Lamentablemente recién lo vimos el ultimo día antes de zarpar pues se encontraba de viaje y quedamos para un asado a la vuelta.

Nicolas, Georgie, Pablo y Patricio, acomodaron los pasajes aéreos para regresar y la tripulación se fue desarmado.

Mi amigo el “Almirante” nos trajo con mucha gentileza, un rico lemon pie y nos invitó a cenar junto a Mariana a su casa, donde nos presentó a Martin, otro nuevo amigo fueguino. Juan y yo comimos como lima nueva, estaba todo muy rico. Agrego que Marcelo me invitó a comer un asado cuando estuve solo. Juan también viajó a Bs.As. por dos días para trámites. Gracias a ambos por ser excelentes anfitriones. A Marcelo por la información antártica y su disposición para ayudarnos en esta aventura.

Los amigos del Afasyn organizaron un asado en el “quincho” del mítico Remolcador “Ángel B”. Este está embrincado en la costa del club. Juan les dejó como presente, para que quede en ese lugar, un cuadro de nudos marineros con el dibujo de la silueta del Atlantis. (realización de Ramon, contramaestre del CGLNM). Al final del asado llego un dueto de guitarra y violín a tocar folclore. Para rematarla “Sparrow” nos divirtió con sus graciosas interpretaciones con la guitarra. Noche inolvidable y de nuevos amigos. ¡¡¡Un Lujo!!!

Este tiempo en el Afasyn también sirvió para que le agradeciéramos a Federico, de “Expediciones Quixote” a quien tantas veces Juan llamó desde Bs As, por infinidad de consultas  previas al viaje.

Conocimos a Pedro Jiménez Torrecillas, influencer de las redes sociales, también conocido como “¡¡Alegría Marineros!!” y dueño del “Copérnico Doblón”. Pedro es muy vivaz y divertido. Vino a visitarnos al Atlantis para grabar nuestra historia, que generosamente publicó en sus redes. Otro que conocimos es Tomas Bauer, un alemán de 64 años, que ya retirado, esta dando la vuelta al mundo en solitario en un catamarán (Lagoon 40) llamado “¿que mais?”. Todo un personaje.

El día 13 arribaron las nuevas tripulantes del Atlantis para la pierna Antártica, María Sara, esposa de Juan Th., y la hija de ambos María Th (18). El día 14 regreso el Torry para completar la tripulación y todos juntos nos fuimos a cenar a la gintoneria Jeremy Button, nuevo icono de Ushuaia, recientemente inaugurado.

Ya estaba todo listo para zarpar y esa noche fue el hasta luego a Ushuaia. El Pasaje de Drake y los 60 rugientes antárticos nos aguardaban.

 

 

 

 

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